Tu entrenamiento
Bajás cargas y salteás sesiones para no despertar la zona. El plan lo termina escribiendo la molestia.
Deporte de alta competencia
Entrenás con molestias que "se manejan". Una lumbalgia que aparece en la pretemporada, una cervical que se carga después de cada partido. Rendís, pero sabés que no estás entero — y en tu profesión, no estar entero se nota en el resultado.
Competir con dolor
Entrenás administrando molestias y competís pensando en el cuerpo, no en el juego. Cada semana que el dolor decide cuánto entrenás, tu carrera pierde terreno — y las decisiones importantes las termina tomando el dolor, no vos.
Bajás cargas y salteás sesiones para no despertar la zona. El plan lo termina escribiendo la molestia.
Cada competencia cuesta más de recuperar, y el descanso ya no alcanza para llegar entero a la siguiente.
Las temporadas son pocas: cada una administrando dolor es tiempo de carrera que no vuelve.
Lo que ya hacés
Kinesiología, masajes de descarga, gimnasio, descanso programado. Todo eso sostiene tu rendimiento — pero trabaja sobre el músculo y la articulación que duelen, no sobre la columna desde donde ese dolor se origina y vuelve.
El punto de llegada
Que la molestia deje de ser parte del plan de partido. Un cuerpo alineado rinde más, se recupera antes y se lesiona menos.
Cómo trabajamos
Alineación vertebral, masaje terapéutico y rehabilitación, avanzando en paralelo, coordinados con tu cuerpo técnico cuando lo hay. Ya trabajamos con deportistas profesionales de primer nivel.