Tu energía
El dolor sostenido es uno de los grandes motores del estrés crónico. Agota, aunque no hagas nada.
Clínica de dolor y columna · Buenos Aires
Eliminamos el dolor tratando su causa, no el síntoma. La mayoría de los dolores se originan en la columna: los resolvemos con alineación vertebral, masaje terapéutico y rehabilitación, con un método médico probado y seguimiento personalizado.
Vivir con dolor
Cuando el dolor es parte de todos los días, no solo duele: te va cambiando. Menos energía, peor humor, peor descanso — y cada vez menos cosas en tus días.
El dolor sostenido es uno de los grandes motores del estrés crónico. Agota, aunque no hagas nada.
Dormir mal por dolor empeora el dolor del día siguiente. El círculo se retroalimenta.
Dejás de entrenar, de jugar, de hacer planes. Cada vez menos cosas, con menos intensidad, para que no duela.
No hace falta acostumbrarse a vivir así.
Si ya probaste de todo
Todo lo que probaste ayuda. Pero si el dolor vuelve, es porque la causa sigue ahí.
Masajes, analgésicos, reposo. Calman el síntoma mientras dura el efecto.
Kinesiología, yoga, pilates, natación. Mejoran el cuerpo alrededor del problema.
Tratar la compresión del nervio en la columna, donde el dolor empieza.
El punto de llegada
Volver a entrenar. Dormir de corrido. Jugar con tus hijos sin pensar en la espalda. Eso que el dolor se llevó es lo que venimos a buscar.
El método, en orden
Nuestra metodología de trabajo: tres ejes que avanzan juntos, adaptados a cada cuerpo.
Descomprime el nervio entre las vértebras.
Trata la contractura que quedó alrededor.
Recupera músculo, tendón y postura.
Sueño, alimentación y movimiento: el trabajo que sigue en tu casa, acompañado desde la app.
Sueño Alimentación Movimiento
¿Es seguro?
Maniobras lentas y progresivas, sin movimientos bruscos. Tratamos pacientes de todas las edades, incluidos los casos complejos: postquirúrgicos, con osteoporosis o con desviaciones de columna.
¿Para quién es?
Tu rendimiento no puede esperar una lesión mal curada.
Cómo trabajamos con deportistas
Escoliosis, pre y post quirúrgicos, dolor que ningún estudio explica.
Cómo abordamos casos complejos
Ya optimizás tu sueño y tu alimentación. Falta tu columna.
El programa para top performers
Quién está detrás
Médico (UBA, 2007) · 10 años de neonatología · Formado en alineación vertebral desde 2009
«Viví 28 años con dolor. Sé lo que es probar de todo — y sé lo que es salir.»
El tratamiento sigue en tu casa
El equipo
Kinesiólogos, masajistas y médicos que trabajan coordinados sobre el mismo plan, con el Dr. Fernando Canievsky dirigiendo cada tratamiento.
Sí. Las vértebras son huesos grandes y resistentes: no es posible fracturarlas usando solo las manos. Las maniobras son tracciones lentas y progresivas, sin movimientos bruscos, bajo criterio médico — y el ritmo lo regula siempre el paciente. Tratamos pacientes de todas las edades, incluidos casos postquirúrgicos y con osteoporosis.
No, aunque las tres disciplinas se ocupan de la columna. La quiropraxia trabaja con manipulaciones articulares breves que buscan un alivio rápido; la osteopatía trabaja principalmente sobre las fascias, la envoltura de los músculos. Nuestro método es un proceso médico que trata la compresión del nervio entre las vértebras — la causa del dolor — y después la contractura y la rehabilitación, con seguimiento en el tiempo.
Las maniobras son progresivas y vamos al ritmo de tu cuerpo: la intensidad la regulás vos en todo momento. Algunas zonas contracturadas pueden molestar al trabajarlas; esa molestia cede a medida que el tratamiento avanza.
En general, no: kinesiología, yoga, pilates o natación suman, y el plan se integra con tu actividad. En la primera consulta lo definimos según tu caso, y si algo conviene ajustarlo, el médico te lo indica con su porqué.
Sí, tratamos pacientes de todas las edades. El método se adapta a cada cuerpo: no es el mismo plan para un chico con escoliosis, un deportista o un adulto mayor con osteoporosis. Y cuanto antes se trabaja la postura, mejor.
Sí. Una columna sana y flexible se cuida como la salud dental: con controles y buenos hábitos, sin esperar a que duela. La consulta preventiva sirve para conocer tu punto de partida y trabajar la postura antes de que se convierta en dolor.